martes, 5 de junio de 2007

¿Para qué sirven lo elefantes ? (15-12-2003)



El origen, o al menos uno de los orígenes, del trato que dispensamos a los animales y del concepto que tenemos de ellos se puede encontrar en nuestra religión. Se nos dice, desde pequeños, que el hombre (y sólo el hombre) está hecho a imagen y semejanza de Dios y que nuestros primeros padres tuvieron la prerrogativa de darle el nombre a todas las cosas y, en cierta forma, de disponer de ellas. Dentro de este contexto no es extraño que algunas personas (demasiadas todavía) puedan preguntarse para qué sirven ciertos animales, que no nos reportan ( aparentemente) ningún beneficio directo ni indirecto.

En una ocasión estaba viendo un programa documental, sobre la vida salvaje en África, y una persona, no demasiado brillante por cierto, me preguntaba (se preguntaba) para qué sirven los elefantes. Esto me hizo reflexionar sobre el espíritu que le hemos dado a esta sociedad: todo lo pesamos y medimos en relación a nuestro propio interés, pensamos que todo nos pertenece y que todo lo podemos explotar como se nos antoje.

Otras culturas, supuestamente más primitivas, que viven de forma directa de los frutos de la Naturaleza, han aprendido a pensar de otra forma. Para ellos formamos parte de la Naturaleza no estamos por encima de ella. Además creo que llegaron a esa “conclusión” de forma “interesada” porque al final es más práctico para ellos y su futuro: hace miles de años ya inventaron el crecimiento sostenido.

Es un hecho que todos los animales que existimos sobre la Tierra formamos parte de un todo, nuestro propio ADN, nuestros genes llevan impresos la evolución que hemos seguido hasta convertirnos en hombres. Cuando estamos en el vientre de nuestra madre, en los primeros estadios del desarrollo, no nos diferenciamos de los reptiles o de las aves...

Lo que sabíamos de niños, cuando hablábamos con nuestro gatito, nuestro perro o con cualquier caracol, u otro bichito, y les tratábamos como a un igual, lo hemos olvidado de adultos y se lo hacemos pagar a ellos y , a la larga, lo pagaremos, también, nosotros.

Finalmente, yo me hago otra pregunta:"¿Para qué sirven las personas que se preguntan para qué sirven los elefantes?